¿Cómo disfrutar de una manera diferente de la celebración de Halloween? En vez de ver una película de terror o visitar una casa embrujada, se puede aprender a afrontar los miedos y fobias, abordándolos de frente gracias a una atracción turística o viaje. Para ello, los expertos de Hoteles.com han compilado una lista de experiencias donde podrás enfrentar algunas de las fobias más comunes haciendo frente a ellas en el mundo real. No hay trucos, solo tratos.

1. Miedo a hablar en público (glosofobia): 

El miedo a hablar en público está sin duda en el top de casi todas las listas de fobias. ¿Qué mejor lugar para conseguir superar este miedo que el Speaker´s Corner de Hyde Park en Londres? Karl Marx, George Orwell y Marcus Garvey son algunos de los muchos oradores que han dado discursos en este lugar que se erige como un símbolo de la libertad de expresión. Incluso si no se quiere dar un discurso propio, se podía escuchar lo que otros tienen que decir.Sin trucos, solo tratos 2


 2. Miedo a las alturas (acrofobia):

Muchas personas le tienen miedo a las alturas. Una manera emocionante para hacer frente a este miedo es montar en el ascensor de la Torre PWC en Madrid, hasta la planta 30 donde está el restaurante del cinco estrellas Eurostars Madrid Tower, que ofrece vistas espectaculares tanto de la ciudad, como de la sierra madrileña, además de una alta gastronomía mediterránea con un toque de autor. Aquí se puede disfrutar de un espectacular desayuno o de un completo menú de degustación literalmente por todo lo alto, en este edificio de 236 metros de altura.

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3. Miedo a los insectos (entomofobia):

Para muchos, los insectos son escalofriantes bestias voladoras con múltiples patas. Para superar el miedo contra estas inofensivas criaturas, lo mejor es degustarlas. No hablamos de insectos vivos, solo cocinados. En los mercados nocturnos de Bangkok (Tailandia) se puede comprar una bolsa llena de insectos rebozados con sal, un snack ligero e inmejorable. Los saltamontes son una buena elección y los grillos y los gusanos de seda están también en el menú.

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 4. Miedo a la oscuridad (nictofobia):

En la oscuridad de la noche se da rienda suelta a la imaginación y es fácil asustarse, porque no se sabe lo que se esconde en las sombras. Una opción es probar a cenar en la oscuridad completa en el restaurante Dans le Noir en Barcelona, donde solo se pueden utilizar los sentidos del gusto, el tacto y el olfato para disfrutar de su comida. Concebido como una manera para que las personas videntes puedan experimentar un poco de la vida de una persona ciega, estos restaurantes para comer ‘a ciegas’ han aparecido por todo el mundo. A tan sólo 2 minutos a pie, se encuentra el K&K Hotel Picasso, donde ya se puede ver la luz.

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5. Miedo a los espacios cerrados (claustrofobia):

¿Cómo es sentirse como una sardina en lata? Para confrontar esta fobia hay que subirse a las cabinas del teleférico de Madrid -con capacidad para 6 personas y que salen desde el Paseo del Pintor Rosales- para vivir una experiencia sinigual que dura 30 minutos en la que se puede – además de superar este miedo – disfrutar de las vistas a monumentos como el Templo de Debod, e hitos como los rascacielos de la Plaza de España, el Palacio Real y la Catedral de la Almudena. Después de esta experiencia, nada mejor que ir al Sky Moncloa, la magnífica terraza del Hotel Exe Moncloa, y disfrutar de sus magníficas vistas 360. Sin trucos, solo tratos 3


6. Miedo a las culebras (ofidiofobia):

La fobia a las culebras es de las más comunes. Para enfrentar el miedo a estas criaturas escurridizas, mejor hacerlo en un lugar donde uno se vaya a sentir relativamente seguro. En Oslo (Noruega) se puede visitar el Oslo Reptile Park, donde se pueden ver además de culebras, otros reptiles como cocodrilos e iguanas. Una gran opción es ir un martes a las 5 de la tarde para ver cómo alimentan a los animales. Se puede descansar y digerir esta terrorífica experiencia en las modernas habitaciones del Thon Hotel Rosenkratz.

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7. Miedo a volar (aerofobia):

Estadísticamente, volar es mucho más seguro que viajar en coche. Para enfrentar este miedo, ¿qué mejor que volar por los aires en parapente? Por regla general, está comprobado que no se experimenta sensación de vértigo aunque la persona lo sufra. En Valle de Bravo (México), a dos horas del Distrito Federal en coche, se hacen una de las competencias de parapente más importantes de México, donde se puede disfrutar de una gran vista desde las alturas por el gran número de cerros y montañas que se encuentran en esta región. Sin trucos, solo tratos 7


8. Miedo a estar atrapado (cleitrofobia):

¿A quién le gusta la idea de sentirse atrapado? Honestamente, a nadie. Sin embargo, hay una manera divertida de experimentar esta sensación sin miedo: los juegos de escape. Se trata de una actividad en grupo en la que uno y sus compañeros se quedan atrapados en una habitación y tienen que usar su ingenio para resolver el puzzle que les permite salir. En Madrid, hay uno en la Calle Orense, a tan sólo 15 minutos a pie del Hotel VP Jardín Metropolitano, una excelente opción con parking propio y Wifi gratuito.

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