POR DAVID GARCÍA

Sus instalaciones ocupan más de mil metros cuadrados, pero en ellas nunca pueden coincidir más de 30 usuarios a la vez. Es su norma y su compromiso. Ese detalle, por sí solo, ya describe bien a las claras el nivel del Chelsea Health Club and Spa, el que está considerado el gimnasio más caro y exclusivo del mundo, y el club de fitness que elige desde la clase política británica, incluido el primer ministro David Cameron, hasta los futbolistas del Chelsea. En él encuentran calma, paz y privacidad. Y también las últimas tecnologías, aunque la mayor virtud de este club es la discreción, tanto de sus instalaciones como de sus profesionales. Es la baza con la que juega este gimnasio situado en el privilegiado barrio londinense de Chelsea, en Stamford Bridge.

140924, Chelsea FC, MediaDay.

Piscina del Chelsea Health Club and Spa.

Una piscina climatizada de 25 metros de ozono tratado preside este gigantesco centro deportivo que incluye, además, dos grandes suites dedicadas al fitness (máquinas y peso libre), tres espacios dedicados a clases colectivas, un jacuzzi, todo tipo de saunas y hasta un circuito de 175 metros al aire libre para la práctica del running.

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Todo ello atendido por un equipo de entrenadores y especialistas que hace del secreto de confesión su principal cualidad, al margen, claro está, de sus virtudes profesionales. No solo en los espacios de fitness, sino también en las salas de masaje, donde los socios disfrutan de las sesiones más relajantes. Una combinación de absoluta armonía entre deporte y relax que ha cautivado a las élites londinenses.

140924, Chelsea FC, MediaDay.

Cada cliente tiene su entrenador personal.

Al contrario que otros clubes deportivos de la capital británica, una de las normas que Chelsea Health Club and Spa sigue a rajatabla es la de no hacer matrículas anuales a sus socios. Están tan convencidos que un mes tras otro van a repetir, que no precisan hacerles un contrato anual.

Y por si tiene curiosidad, su tarifa son 6.200 euros al mes.